Dogmas, verdades, la posta

26 March 2022

La posta

Hay verdades absolutas que dejan de serlo por caprichos de la publicidad. Hace meses el BlueRay iba a revolucionar la vida de la gente, o el minidisk, años más atrás, el magazine, décadas atrás.

Inundan los manuales de verdades indiscutibles. Quien tenga mas de cuarenta carecerá de amígdalas por estas curiosidades inexplicables de la ciencia que hizo nacer generaciones.

Otras verdades a medias como las brujas -pero que las hay las hay- o la luz mala, o los espíritus fueron desapareciendo del imaginario a medida que avanzaban los diferentes Epec por el mundo. Con los incrementos en los costos de la luz a nivel nacional, es de suponer que volverán viejos fantasmas.

Hay un pícaro que instala verdades indiscutibles que años mas tarde resultaron discutibles, mientras que pasado un tiempito después resultaron mentiras.

Hay quien sugiere que nuestros límites, son los límites de nuestros inlectuales y no dejo de pensar el El Dipy. En casa hay por lo menos tres Bestiarios. Tienen un denominador común, en todos alguien muy verosimil asegura haber visto Unicornios, Aves Fenix, Golems, Dragones (no drogones, eso es otra cosa).

En los sesenta había grupos de gente que vino a decirnos que estábamos totalmente equivocados con nuestro “sistema de creencias”, tiramos a la mierda las biblias y las corbatas y nos calzamos las ojotas; vinieron después los yankees a salvarnos con nuestros militares de esa “equivocación” de ese idílico mundo de iguales fumadores de porquerías. Después estabamos equivocados de la equivocación, y asi en un loop.

¿Cuantas cosas parecen verdad y resultaron mentiras, y después vuelven a ser verdad? ¡Como para que uno no ande algo paranoico!

El fin del milenio parecía medio antojadizo, máxime si pensamos que la fecha de nacimiento de cristo parece discutible al menos en un radio de 100 años para arriba o abajo.

Recuerdo con cierto candor el efecto Y2K. La explicación científica del fin del mundo que viene de la mano del chipset de dos dígitos del año, no estaba previsto algo y que el mundo iba a colapsar el 31 de diciembre del 99, porque iban a caerse los ascensores, los edificios, los aviones iban a detener sus motores en el aire, los rifles iban a explotar en lugar de disparar y los relojes iban a empezar a contar para atrás y los muertos se iban a levantar de las tumbas.

Contuvimos la respiración y los flatos y nada de eso pasó o tomamos la píldora equivocada de la matrix.

Pero no, el fin del mundo mas copado era del calendario maya, el 12 del 12 del 2012. Parecía un poco mas creíble. Salvo por el pequeño detalle que los mayas no usaban el calendario gregoriano, porque sencillamente desconocían de la existencia de Europa y el papa Gregorio.

Papa que sostenía que el mundo tenía cinco mil años de antigüedad, como el resto del cristianismo. Verdad irrefutable so pena de achicharramiento en la hoguera.

Sabemos que para los mayas el fin del mundo fué -paradojicamente- un 12, pero de octubre, cuando Cristóforo se acuclilló en un all inclusive caribeño, cuando bajó del crucero y reclamó todo lo que tocara a nombre de los reyes católicos, Perón e Isabelita.


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