26 March 2022
Debemos reconocerle a la derecha su capacidad para reciclar periódicamente su catálogo de personajes que rayan el ridículo.
A simple vista, pareciera que lo hace para que riamos, como sugiere el rápsoda Homero en la Ilíada:
Los dioses solo traen penares a los hombres para que tengan motivo para cantar.
No es casual, no hay que caer en su trampa, el ridículo no lo és, es solo apariencia, un personaje que arman para llamar la atención.
Ya el mismísimo Joseph Goebels lo anticipaba:
Deben hablar de nosotros, aunque sea mal, criticándonos, pero algo deben decir,
Ese mismo Goebels guionaba -como ministro de propaganda- a un pequeñito vegetariano, que no había probado el cigarrillo ni el alcohol, artista plástico frustrado, cuyo lema era:
¡No fumadores, seguidme!
Cuenta la leyenda que ese vegano antitabaco, cabo de la wermach en la primera guerra mundial, se ganaba la vida apostando dinero. Su contrincante debía situarse a cierta distancia y acertarle un escupitajo. Si acertaba ganaba la apuesta, si Adolf lo esquivaba, era él quien se quedaba con el billete. Todos reían y aplaudían.
No es inimaginable una estrategia en la elección de estos impresentables.
No pueden asombrarnos hoy los Bolsonaros ni los mafiosos disléxicos (innombrables por cábala), las biblias en los golpes de estado, las mujeres que hacen la curiosa metamorfosis de escorts de lujo a legisladoras pro vida, fundamentalistas religiosas.
No necesitamos de una herramienta de medición intelectual muy sofisticada, la sola inspección ocular nos llama a sonrisas culposas, porque nuestros padres nos inculcaron el respeto al prójimo, por estúpidos que fueran.
En este muestrario resaltan varios hasta llegar a la platónica perfección, la pedorrada en su expresión mas acabada en la persona del ex presidente de los ojitos celestes, bailecito en el histórico balcón, de lectura entrecortada, su predisposición al amor rentado, su dificultad para armonizar verbalmente sujetos y predicados.
Esto fue escrito en 2016 y da vértigo ver la cantidad de agregados de este psicópata mal medicado y su vice presidenta incapaces ninguno de los dos de hilvanar una frase y hacer entendible su explicación a un tercero. Aludiendo constantemente a metáforas difíciles de entender de ríos, montañas, mares, tormentas y luces al final de túneles.
El primer ridículo que llega a mi recuerdo, el Capitán Ingeniero Álvaro Alsogaray. Ya el doble título nos anoticia de un indicio de estupidez importante, hasta el infausto día en que se levanta y sugiere que debemos “pasar el invierno”.
Sí desprevenido lector, esta frase famosa pertenecía a este ridículo.
Si bien el orden es aleatorio, lo sigue su descendencia, María Julia que prometió sanear el riachuelo en mil días. Lo mas interesante de esta piba es que recibió dinero público -mucho- para hacerlo y se fue a Las Leñas a hacerse un set fotográfico semidesnuda, lo que acarreó graves problemas de erección en la población masculina de nuestra amada patria. Tal vez este sea su pecado mas grave.
Ambos conservan ese aire de superioridad conservador (sic).
Parte de la ridiculez de la derecha, es que ninguno de estos individuos reconoce abiertamente ser fascista. Se hacen llamar “centro” por la prensa obsecuente. Algunos hasta llegan a llamarse socialistas. De hecho, el nombre técnico era Nacional Socialismo.
Esta gente, como grupo humano o como individuos, por lo general, tienen un pasado por los cuarteles, como Aldo Rico. Si, aquel mismo Rico que calificaría de payaso del ejército por hacer pelear a su tropa en subida, de noche, enfrentándose a si mismo en Ganso Verde; sabiendo que los ingleses los esperan con visores infrarrojo en la cima.
Todo lo contrario del libro de Tsun Tzu 1.
Es llamativo como resaltan la virtud de la limpieza y el orden en sociedades foráneas. Hay algo de TOC 2 ahí. Además de la pelotudez.
Payaso le cabría si no hubieran muerto niños de dieciocho años. Si lo pensamos bien optamos por imbécil mal nacido. Ya carapintada es sinónimo de payaso. Otro carapintada era Mohamed Alí Seineldin. El circo completo.
Había un diputado de la UCD cuyo única virtud había sido ser cabo o sargento de la policía, como Adolf. El diputado Albamonte. Este correspodía perfectamente con el arquetipo del patético.
Este impresentable levantaba la voz para argumentar una pelotudez, como Milei; tal vez en la creencia la voz alta le da validez como en los cuarteles y sin la peluca.
Enrique Pinti decía que los argentinos en el counter del aeropuerto de New York gritan pensando que con el inglés de tercero comercial y hablando fuerte “zafan”, pero los gringos terminan cagándote a tiros -y todos los que tenes alrededor- porque su actitud corresponde perfectamente con el entrenamiento que le dieron para reconocer una célula del Estado Islámico.
Siguiendo ese hilo de pensamiento es posible que estos estúpidos crean que gritando imbecilidades se convierten en genialidades.
“No se inunda mas”
Por ejemplo, o …
!Hay que pagar menos impuestos!
Otorgan demasiado valor a la voluntad, propio del Pensamiento Mágico, y confunden querer algo con hacerlo en los hechos (SIC), mucho de chamanismo.
Había un comisario cuyo pasatiempo era usar a los detenidos de “sparrings involuntarios”, con las manos atadas, Patti. Posiblemente Patti, provenga de Patético, pero para nada gracioso.
Eso no es lo peor, la gente lo votó para intendente. Lo triste no es que lo votó por desconocimiento de esto. Los votantes lo supieron siempre y están de acuerdo con la tortura de un detenido.
Lo aterrador es que Cambiemos mató gente por la espalda pero eso no le quitó un solo voto, y si lo hizo la disparada de DOLAR.
De Narvaez tiene una sonrisa que por si sola lo coloca en el top ten del narco patetismo.
Palito Ortega era otro patético, no porque lo veamos a la distancia con los ojos de Violencia Rivas, no me jodan, nació patético. La sonrisa de mamá y nos parece patético Arjona. Por lo menos Arjona no hizo una sola película pro milicos.
Palito después demostró quien es cuando fue gobernador de Tucumán.
Casi me olvido de un patético, Francisco Franco. No solo su figura era risible, el título me mataba: “caudillo de España por la voluntad de dios”. ¡Negame que es una joda!
Susana Gimenez simula muy bien su patetismo, no es ninguna estúpida, pero su discurso pro pena de muerte es coherente con el personaje de “rubia pelotuda”, no con ella que es la única inteligente de todo esto conjunto apto para la carcajada. Mirta Legrand ya es otra cosa. Es inteligente y elige ser fascista.
Por ahí a Mirta le quepa una disculpa. Solo si aceptamos la premisa que sostiene que nos derechizamos con la edad.
Los nuevos fachos son hermosos, el cocinero Martiniano y Miguel del Sel pronto van a estar en las marquesinas de Mar del Plata.
Nos equivocamos muy mal en menospreciar la imbecilidad, parece ser una máscara. Si Del Sel no calificaba ni pa peor de Los Midachis, que eran un grupo que contaba chistes de estudiantes secundarios alcoholizados.
Había un obispo en Córdoba que en cada oración ponía “en la caridad de cristo” como si fuera una coma. Alto bancador de dictaduras.
Si asumimos un podio de los mal nacidos y colocamos ahí a los torturadores ¿Donde colocaríamos al que vendía los muebles de los desaparecidos? El chiche Araoz.
Hace poco inspeccionando “la mesa” de una de esas librerías de cadenas, veo un libro muy interesante titulado “Fuimos todos”, firmado por el Tata Jofre, adivino la intención. Estos infames quieren equiparar su culpabilidad en este resultado de país conmigo. Lo mas interesante es que provenga del tipo que capitaneaba a los servicios de inteligencia -de por si una entidad discutible- del gobierno mas discutible de la historia argentina.
Un verdadero Ginnes.
Error Tata. Ninguno de mis cercanos tuvo nada que ver con vos Ninguno de mis hermanos, tíos, padres, amigos, vecinos. No tengo nada que ver con vos.
Mario Pereyra sacó un programa en la Tele que duró -afortunadamente- poco, después de décadas de radio. ¿Quien aparece en el primer programa? Luciano Benjamín Menendez. Parece una joda. No lo es. El mismo Mario que militaba en contra de las vacunas y murió por COVID.
Había un Peladito de ojos cocainómanos, que nos contó que regaló el país por nuestro bien, pero como lo decía en ingles no lo entendimos.
Decían que los españoles lo iban a manejar mejor que nosotros. Porque eran europeos. Nada sospechamos, ni siquiera nos dimos cuenta que los gallegos son tontos en los cuentos, poco van a saber de manejar líneas aéreas y empresas petroleras.
Un enanito de patillas lo acompañaba, hacía de villano tonto, como en Abot y Costello. Ni vergüenza daban juntos. ¿Sigue pareciendo joda no?
Cuando nos despertamos de esa borrachera descubrimos que poco quedaba de aquellas imágenes de país que esos mismos ridículos nos obligaron a amar al ritmo de “La avenida de las Camelias”.
El ministro de medio ambiente se disfraza de arbol y ante un incendio reclama “oraciones”. Esto es poner a prueba nuestra capacidad de tolerancia al ridículo.
¡Lo curioso es que no le llame la atención a nadie!
La vice presidente, Gaby Michetti, el día de las elecciones le roban una fortuna en efectivo, que pertenece a una fundación -argumenta- que nunca emitió una factura.
Nosotros vemos reciclarse esa masa donde aparecen Massott, Lilita, Negri, famoso por inventar el saludo a la nada en la Peatonal de Córdoba; el diputado Olmedo, argumentando que la inflación y el FMI nos vienen bien para limpiarnos el sarro de las muelas. Son unos malnacidos y ¿nosotros estúpidos?
Mi reconocimiento a estos estrategas que supieron convertir su patetismo en una fortaleza, un arma. Que sigamos discutiendo su -aparente- imbecilidad y no la fuga de capitales mas grande de la historia.
Ultimamente me llama poderosamente la atención la cantidad de seguidores que tiene un canal de youtube “Milei Presidente”, 231 mil. El dato realmente preocupante no es la actitud de paciente psiquiátrico sin medicar, sino el público que cree que gente así puede hacerse cargo de un estado.
Luis Juez pasó de ser hiper peronista a hiper antiperonista, de socialista a integrar las listas de la derecha mas repulsiva.
Este tipo de personas es capaz del milagro que pongamos para el fernet después del asado y nos vamos cansados de escuchar chistes machistas, xenófobos, homofóbicos, sin probar la bebida, sin siquera pensar en el dinero y mirando el teléfono. “Uh, la boni está teniendo cachorritos” o algo asi.
Presten especial atención a las cabelleras de los fachos, Milei, Melconian, Alsogaray, algo a mitad de camino entre la ridiculez del Joker y la canchereada de Hitler.