14 February 2026
La preferencia de los sectores populares mas vulnerables por los discursos de derecha no es nuevo y tampoco las herramientas de esa misma derecha para valerse, nuevamente, de ese caudal electoral. Tampoco es nueva la falta de cintura de los sectores progresistas en articular anticuerpos a ese viraje estupidizante de las sociedades. Existe un aforismo de uso extendido que muestra el fascismo como el último recurso del capitalismo en crisis, aunque yo extendería el recurso a otros sistemas políticos. El concepto de chivo expiatorio es contemporáneo al cristo de las escrituras.
El capitalismo es el único sistema que entre perder beneficios económicos y poder, elige perder el primero. También es el único capaz de autodestruirse, como lo evidencia el discurso en contra de la evidencia de los datos mas burdos como el calentamiento global, en lugar de perder beneficios económicos. Esta segunda frase solo tiene la intención de afirmar la importancia de la primera.
La mayor virtud de los discursos de derechas es encontrar respuestas simples a problemas muy complejos. El indivíduo medio sigue sosteniendo que el sol sale del este y se pone en el oeste, no se trata solo de un inconveniente semántico. Nos cuesta asumir nuestra condición de animales simples. Preferimos la fantasía de los elegidos de la creación. La sola idea de un universo sin sentido o el grado de lo macro o micro, hacia donde desalojamos a los dioses, puede hacer tambalear al Yo. En lugar, este prefiere aceptar mitos arcaicos.
La inflación se resuelve evitando emitir billetes. Ya está. La gente marrón es el origen de todos los males. Lo importante del mito no es el mito en si sino su modelo de eficacia simbólica.
El manejo de una agenda unificada y dirigida, como financiada, hace que los medios de comunicación masivo, y ahora las redes, se alimenten de discrusos homogéneos de odio hacia sectores sociales y políticos puntuales. Con excelente resultados. Lo vimos en el Brasil de Bolsonaro y la Argentina de Milei. De paso, genera dividendos en sectores de la comunicación que ganan fortunas con la estupidez globalizada.
Recuerdo con ternura mi ingenuidad adolescente al dudar del beneficio de los servicios de inteligencia del primer mundo, que podrían ganar manteniendo iglesias pentecostales, como los mormones o los diferentes induismos de moda, en todo el tercer mundo.
Entré a una iglesia de esas, el detalle obsesivo del pastor sobre las medidas de seguridad para el fin del mundo me respondió, sin que le haya preguntado nada.
El método es simple, perfeccionar la esperanza de la vida eterna posterior y tener un bunker inviolable en cada gran ciudad del tercer mundo, al tiempo que llevan a sus ministros a viajes de capacitación al paraiso del libre mercado. Es muy interesante la apropiación que han hecho de la palabra libertad.
Cuando un fascista acusa, en realidad confiesa. Escuché alguna vez.
El segundo y mas importante mecanismo, es repetir hasta el hartazgo que la respuesta a todos los problemas de la humanidad ya están escritas en un libro de dos mil años de antigüedad. Viejos métodos resuelven nuevos problemas. Las mismas políticas de disciplinamiento y persecusión del santo oficio a curisos, esquivos, infieles, dubitativos, la lista puede extederse demasiado si pretende ser taxativa.
Ya Erich Fromm explicó que es mucho mas barato al yo dejar las decisiones en manos un ser mas inteligente, tirano tal vez, no mucho mas que el padre freudiano, pero que nos alivia de la molesta tarea de pensar, de elegir una, porque vamos a dar con la pequeñez, la infinmitud, la finitud, la falta de sentido y en lugar de respuestas, daremos con mas preguntas, y mas complejas.
Un agregado viene a mejorar el discurso, aquellos a quienes respeto, porque todos lo hacen, opinan como yo, o por lo menos como yo creo que opino. No es casual que el discurso monótono y monocorde apunte en la dirección en la que el sistema ha puesto mi foco de odio.
El sistema se ocupa en poner demasiada prensa en seres bastante estúpidos, llenos de respuestas simples. No son mas sabios, tienen mas prensa.
La eterna duda de la anterioridad del huevo o la gallina en este caso no aplica, el algoritmo se encarga de encontrar el discruso perfecto para el intelecto adecuado, en el formato adecuado, en el contenido y tiempo adecuado.
El indivíduo mira el contenido que reafirma y nunca pone en duda convicciones arcaicas.
Esto no aplica solamente a las convicciones políticas, como veremos, sino a aspectos muy íntimos. Los mas íntimos incluso.
Seres incapaces de confrontar intelectualmente, deben volver violentas sus respuestas a fin de reafirmarlas, no pueden soportar la evidencia en contra porque derrumban totalmente su aparato psíquico. No es casual para nada el incentivo a soltar aquello que no sume o evitar discusiones.
Un sector social que paga por sexo, porque necesitan la mentira. La mentira no solo en ese aspecto, sino en todos.
No es sincera, pero te gusta oírla. Al decir de Solari el poeta, y nunca como ahora la batalla es por la palabra, antes que cualquier otra.
Mentira que se incia con reyes magos, ratonesperes, cigüeñas y cielos a donde van los abuelos, que hay que respetar obligatoriamente para manterner una farsa global. El problema no la farsa. Es el método.
Una variable final viene a explicar el odio inconsciente. El objeto. El odio par antagónico perfecto de su opuesto, nos da un indicio del orígen.
El objeto de deseo siempre es esquivo, máxime cuando las facultades son pocas. A esto se le suma que cierto sector social, cierta franja etaria, de ese sector social fue socializado en la mentira que son infalibles, hermosos, deseables y envidiables, solo explicable en boca de una madre amorosa. Resulta que se hizo un fenómeno social que se escapó de las manos, porque ese mismo sector paga universidades donde dicen que sus retoños son hermosos e inteligentes, intercambio mercantil que engrosa las arcas de esas instituciones educativas, pero que a cambio no otorgan un gramo de belleza, sapiencia y un dato no menor, curiosidad por saber.
Bástenos escucharlos hablar.
Resultado de esto es que esos retoños hablan, visten, alimentan y su comportamiento general es acorde a lo que se espera de ellos y ellas. por ello es que el mundo está plagado de No Lugares al decir de Marc Augé, uniformes y esperables, diseñados para no alterar la percepción de estos seres sensibles. Los locales de Victoria Secret lindan los de Zara, seguidos de Mc Donnald y un largo etcétera.
Un halo de tranquilidad química los envuelve, para descartar la pregunta existencial que puede aparecer no solicitada.
Los retoños se encuentran por fin y creen que se aman, porque ambos corresponden a los gustos y el zodíaco así lo afirma. Cumplen los rituales de viajes y selfies.
Pero, siempre existe un pero, un festejo no querido hace que en el lugar menos pensado, deje lugar a que el diablo meta la cola y el negrito zurdito le haga conocer la vida de verdad, en todos los aspectos a ella, por lo que él mantendrá un odio visceral hacia ese target político del marrón peroncho tocador de guitarra. Lo mismo ocurre en caso de invertirse los papeles, el niño bién conocerá a la flaquita de flequillo y sabrá, de la forma mas vulgar y animal, lo innecesaria que es la lencería cara.
Queda de esto, el odio hacia ese sector social, odio ancestral, que revive generación tras generación, de dudar de la paternidad de la progenie.