26 March 2022
El primer viaje, la primera gran expedición marítima de la que se tiene registro -por lo menos en occidente- es el viaje del Argo. El tiempo oficia de atenuante de errores y engrandecimiento de hazañas, como sugiere la canción “recuerdos que mienten un poco, siempre fue así”
Registro que en un principio fuera musical, luego oral y finalmente degradara hasta el nivel escrito. Lamentablemente, los griegos carecían de notación musical, por lo que dejaron registro detallado de física, filosofía, teatro o poesía, pero nada de música.
Me gusta pensarlos como jazzeros que iban improvisando, una especie de flow actual, un opaco de ropas grandes y moviendo llamativamente las manos, en el anfiteatro, semicircular, bailando entre liras y flautas de Pan.
Helena, la mujer del Menelao, le dice que fué al mercao, pero to saben que se ha enfiestao, con el coso de al lao. Y el rey Agamenón, anda de bajón, por el fiestón, el fiestón, del bacilón, del bacilón, le va a hacer mal el mantecol, viejo fumón. Odiseo, Odiseo. ¿Donde andai que no te veo? Entregado a los brazos de Morfeo.
Pero seguro se trata mas de una patología mía, poco verificable empíricamente con los datos arqueológicos.
Leemos en toda la literatura clásica canciones que se cantaron en honor de dioses, reyes y héroes. Pocas canciones de amor, es cierto. Pocas mujeres en las canciones. De ninguna de esas canciones sobrevivió una partitura.
Es lógico y esperable pensar canciones al Argo.
Las fuentes son dispares respecto de la cantidad y nombres de los argonautas que van desde treinta a mas de cien. Robert Graves sostiene que esto se origina en una la necesidad puntual. Cada una de las naciones que formaban la confederación griega, ufanarse de haber contribuido al viaje, una explicación -económico marxista- que justifica la lucha contra los piratas del Egeo.
Asumir un viaje fantástico implica asumir fantásticos a sus protagonistas.
Entre los célebres tripulantes, encontramos a los dióscuros Castor y Polux, que al ser hermanos de la Helena mítica de la guerra de Troya nos coloca el un dilema espacio temporal. Otro integrante es Heracles el mismísimo Batman, Súperman y todos los héroes de Marvel juntos. El músico Orfeo tiene la función de ningunear el canto de las sirenas, a estos se suman varios actores de reparto.
Dato curioso, solo una mujer Atlalanta se cuenta a bordo, hecho este que nos lleva a imaginar prácticas afectivas -al menos- poco convencionales. A esto se suma el héroe Ceneo que otro de los tripulantes fuera mujer y después hombre.
El sabio Tiresias también parece haber estado a bordo, que fuera hombre o mujer dependiendo -aparentente- del estado de ánimo o algún juego del tipo
“Ta, te ti, suerte para ti…” -Y agarrar para el lado que pica la pelota
Todo parece indicar que cada vez que los rapsodas cantaban las aventuras del Argo, cumplían con el agregado al listado de su héroe local.
Diómedes, comandaba el trirreme. El capitán Diómedes pasa a llamarse Jasón, seguro que en beneficio de la comodidad estética. Yo creo que se debe a que las palabras esdrújulas y con diptongos, son mas difíciles para asociar con rimas que las agudas, en las milongas que seguramente cantaban los rápsodas.
Lo cierto es que el famoso oráculo de Delfos le había vaticinado al rey Pelías que un joven lo destronaría. La particularidad de este joven era que le faltaba la sandalia derecha. Mirá que hay que ser retorcido para mandar mensajes, por mas que seas la Pitonisa del templo de Apolo en Delfos. Que le costaba mandarle datos mas concretos. Cada email de la pitonisa es un rompecabezas, lo que nos lleva a suponer consumos tóxicos poco “caretas”.
La historia se pone interesante justo aquí, ya que los historiadores deducen de ese hecho un comportamiento que trasciende esta historia hasta nuestros días.
Supone Tucídides que Jasón era un guerrero, puesto que solo los guerreros iban “calzados” de un solo pié. Esta particularidad demostraría que era una especia de Rambo de la época.
Los guerreros etolios y luego los plateos en las guerras del peloponeso, adoptaron este comportamiento de combate en terrenos planos, ya que el pie izquierdo -el que porta el escudo- se apoya en el barro para afirmarse, dejando el brazo derecho -el que lleva el arma- y la pierna derecha para agredir al enemigo. Suponemos llúvias, barro y enfrentamientos de infanterías ligeras de ropas.
El pensamiento mágico trata de encontrar -y encuentra de hecho- relaciones entre hechos inconexos, como por ejemplo destripar un ave y esperar un mensaje divino para una batalla, o rezar un rosario para rendir una materia, por caso “historia de la Grecia antigua”
El capítulo Numérico del antiguo testamento es hermoso en este aspecto, y lo que los cabalistas judíos posteriores hacen de esto, más aun. Luego, asistimos a infinidad de cálculos del tipo:
“El número de palabras multiplicado por la cantidad de reyes desde Adán, da el número de la bestia.”
“La suma de los lados de las pirámides, multiplicadas por Pi, al cuadrado dan la cantidad de estrellas en el universo”.
Desde el mítico viaje del Argo han pasado algunos miles de años, pero de Jasón y los etolios, su manera de empezar las batallas, sobrevive la “superstición” de iniciar el avance con el pie izquierdo.
El pensamiento mágico asume que vas a perder la batalla si por casualidad entras en ella con el pié derecho.
Por eso, los ejércitos de todo el mundo inician la marcha con el pie izquierdo, y guardan un paso ordenado, siempre desde el pie izquierdo.
Aún que no es un buen augurio entrar a hogares amigos con el pie izquierdo, ni levantarse con el pié izquierdo, o tocar un órgano sexual izquierdo ante el nombramiento de un ser nefasto. Este “conjuro” se realiza para contrarrestar el alineamiento de energías negativas que se producen al invocar un espíritu maligno.
“Invoca Lupo” -dice un italiano/a/e-
“Creppi” -contesta el otro/a/e haciendo cuernitos hacia abajo-
En las asambleas de la Revolución Francesa, los radicalizados se sentaban a la izquierda, por lo que pasaron a ser los zurdos.
La mano izquierda tiene una larga tradición de mal augurio, es la mano con la que Crono sostuvo los genitales de Urano para castrarlo, desde entonces es la mano de la traición.
Existe una prohibición tácita de mencionar ciertos nombres propios (ex presiendentes argentinos que generan mala suerte), en ciertos grupos de Whatsapp. Se saltea el permiso pegando imágenes de un huevo y una mano.
No creo en las religiones verdaderas
Sugiere Dolina.
Tanto creyentes como agnósticos, nadie deja de agrear la manito y el huevo.